Tres lecciones de China que podrían transformar la educación en Colombia
Luego de participar en el Seminario Internacional de Educación Superior para Colombia, realizado del 2 al 13 de julio de 2026 en la Universidad Normal del Este de China (East China Normal University — ECNU), comparto tres reflexiones que, desde mi experiencia de más de diez años como educador, podrían aportar al fortalecimiento del modelo educativo colombiano.
Durante doce días sostuvimos conversaciones académicas con profesores e investigadores de distintas universidades de Shanghái y de la provincia de Guizhou. Esta experiencia me permitió identificar tres elementos fundamentales del sistema educativo chino: la influencia del pensamiento confuciano, el desarrollo profesional continuo de los docentes y la integración estratégica entre educación, industria y Estado.
1. La educación como fundamento de la transformación social
Durante más de 2.000 años, el pensamiento de Confucio ha ejercido una profunda influencia en la sociedad china. Sus enseñanzas destacan la ética, la educación de las nuevas generaciones, la armonía social, el respeto y el buen gobierno.
Una de las ideas más sólidas que atravesó todo el seminario fue que la educación de calidad no constituye únicamente un fin, sino el principal mecanismo para articular el desarrollo de las personas con las necesidades de una sociedad en permanente transformación.
Confucio sostenía que el aprendizaje transforma a la persona y que, a través de ella, puede transformar a la sociedad. En China, esta convicción se refleja en políticas educativas que consideran las necesidades sociales y productivas para actualizar los currículos, fortalecer la formación en ingeniería, ciencias, tecnología e inteligencia artificial y orientar la educación superior hacia sectores estratégicos.
El desempeño de Shanghái en las evaluaciones PISA de 2009 y 2012, cuando ocupó el primer lugar entre los sistemas participantes en lectura, matemáticas y ciencias, permite dimensionar los resultados de esta apuesta. Más allá de las calificaciones, existe una cultura que valora el esfuerzo, la disciplina, el aprendizaje y la responsabilidad de los docentes frente al desarrollo integral de sus estudiantes.
Para Colombia surge una pregunta esencial: ¿estamos diseñando la educación superior de acuerdo con las necesidades reales de nuestras regiones, comunidades y sectores productivos?
La experiencia china sugiere que un sistema educativo no debe valorarse solamente por la solidez de sus teorías, sino por su capacidad para responder eficazmente a las características y desafíos de su propio contexto.
2. Docentes que nunca dejan de aprender
Las universidades y escuelas de Shanghái cuentan con equipos docentes altamente cualificados y con sistemas estructurados de desarrollo profesional. Los educadores participan permanentemente en procesos de capacitación, aprendizaje entre pares, mentoría, investigación, intercambio de experiencias y cooperación internacional.
Este modelo reconoce que la calidad de la educación depende, en buena medida, de la calidad, la motivación y la actualización de quienes enseñan. Por esta razón, el desarrollo docente no se limita a cursos ocasionales: es una práctica continúa vinculada con la vida profesional.
Los resultados del Estudio Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje (TALIS) también han destacado a Shanghái en aspectos como la preparación profesional, los programas de mentoría, la formación práctica y la valoración social de la profesión docente.
A este proceso se suma actualmente la incorporación de la inteligencia artificial, que está transformando las maneras de enseñar, aprender, investigar y producir conocimiento. Sin embargo, la tecnología no sustituye al educador: amplía sus posibilidades y exige nuevas competencias pedagógicas, éticas y digitales.
Para Colombia, esta experiencia invita a fortalecer una verdadera cultura de aprendizaje permanente entre los docentes y a reconocer socialmente su papel estratégico. No puede existir una educación moderna con educadores que no cuenten con oportunidades constantes para actualizarse, investigar, innovar y compartir conocimientos.
3. Educación, industria y Estado: una alianza para el desarrollo
Un tercer aprendizaje es la articulación entre las instituciones educativas, las industrias y el Estado. En China, la formación del talento humano se relaciona con las prioridades de desarrollo científico, tecnológico y social.
Las universidades no funcionan aisladas. Trabajan con empresas, gobiernos y centros de investigación para anticipar las competencias que requerirá la sociedad, desarrollar soluciones y facilitar que el conocimiento tenga aplicaciones concretas.
Esta articulación permite responder a los cambios tecnológicos y a las demandas laborales. También contribuye a que la investigación genere impacto en la productividad, la innovación y el bienestar colectivo.
China se ha propuesto alcanzar hacia 2035 una modernización de su sistema educativo y consolidarse como una potencia en educación, talento humano e innovación. Este propósito demuestra que la educación no es concebida como una política de corto plazo, sino como un proyecto nacional.
Colombia necesita avanzar hacia un sistema educativo moderno, accesible y conectado con sus realidades territoriales. Un modelo fundamentado en el aprendizaje permanente e integral —ser, saber y hacer—, en el que las personas puedan aprender en momentos y espacios de su vida.
Fortalecer la cooperación entre universidades, profesores y estudiantes de Colombia y China permitirá compartir conocimientos, impulsar proyectos conjuntos y enriquecer la formación de ambos países. Se trata de acercar culturas y construir oportunidades de desarrollo compartido.
El seminario en China confirmó, desde la experiencia directa, algo que con frecuencia repetimos de manera abstracta: la educación es el proyecto más estratégico que puede asumir una sociedad.
No se trata de acumular títulos, sino de promover una transformación interior que se proyecte hacia la familia, las organizaciones y la comunidad. Cuando una sociedad convierte la educación en una prioridad colectiva, no solo prepara personas para encontrar oportunidades: desarrolla ciudadanos capaces de crearlas.
Referencias
- East China Normal University — ECNU (2026). 5+ Action Plan: Strategic Framework for Interdisciplinary Education.
- OCDE. Resultados históricos de Shanghái en las evaluaciones PISA 2009 y 2012.
- OCDE (2018). Teaching and Learning International Survey — TALIS.
- Ministerio de Educación de la República Popular China. Documentos sobre modernización educativa hacia 2035.
- China’s Development and Transformation Since 1978. Material de referencia del seminario, julio de 2026.
- Confucio (551–479 a. C.). Analectas (Lún Yǔ).