Potencial Estratégico de la Inversión China en Infraestructura Ferroviaria en Colombia

Héctor Salazar
Ingeniero con Ph.D. en Túneles Viales y Ferroviarios del Instituto MADI de Moscú. CEO Grupo Geonandina.
Infraestructura ferroviaria en Colombia: El rol de China
  1. Introducción: Conectividad Global y Nuevas Infraestructuras

La actual revolución tecnológica está generando una transición global hacia una economía descarbonizada y digital transformando el transporte mundial hacia modelos más sostenibles, automatizados y electrificados. Esta transición implica una reconfiguración de las infraestructuras clave de transporte tanto de pasajeros como de carga, donde los sistemas ferroviarios desempeñan un papel central tanto en la movilidad urbana e interurbana, como en el transporte de carga. En este contexto, acompañado de las necesidades crónicas de la infraestructura de Colombia, la inversión extranjera y la transferencia de conocimiento se convierten en un factor estratégico, particularmente la proveniente de China, que ha demostrado un liderazgo global en el desarrollo de infraestructuras ferroviarias modernas.

La adhesión de Colombia a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) en mayo de 2025 representa una oportunidad histórica para repensar el modelo de conectividad nacional, regional y global, mediante el fortalecimiento de redes férreas modernas, intermodales, eléctricas, resilientes y de bajo impacto ambiental. Además, se enmarca dentro de los esfuerzos por diversificar los socios estratégicos para el desarrollo de nuestra economía, infraestructura y consolidar una red intermodal competitiva que articule el territorio colombiano y lo inserte en las principales rutas comerciales del siglo XXI.

En este contexto, la infraestructura de transporte ferroviario deja de ser solo una vía para movilizar personas y bienes, y se convierte en la columna vertebral de un ecosistema productivo digital, eficiente y bajo en carbono. Para Colombia, un país con una geografía fragmentada y costos logísticos que pueden superar el 30% del valor de los productos (Banco Mundial, 2022), integrarse a esta revolución no es una opción, sino una condición para su desarrollo económico en los próximos años.

  1. Hechos e Implicaciones de la Presencia China en el Transporte Ferroviario Latinoamericano y Colombiano

La potencialidad de la inversión china en sistemas ferroviarios surge de la confluencia de varios factores objetivos:

  1. Liderazgo y Capacidad Tecnológica China: China posee la red de alta velocidad más extensa del mundo (más de 42,000 km a finales de 2023, según el China State Railway Group), así como más de 10.000 kilómetros de líneas de Metro en más de cuarenta ciudades. Empresas chinas son líderes globales en la fabricación de trenes, y sus consorcios de ingeniería tienen experiencia en geografías complejas, desde las montañas de Laos (ferrocarril China-Laos) hasta las estepas de África. Su experiencia es, hoy por hoy, inigualable en cuanto a escala, coste y velocidad de ejecución.
  2. La Estrategia Global de la BRI: La Iniciativa de la Franja y la Ruta es la estrategia de política exterior y económica más ambiciosa de China, destinada a crear corredores de comercio e inversión. La adhesión de Colombia en 2025 abre formalmente las puertas a financiamiento de bancos chinos o de asociaciones con participación de China tanto del sudeste asiático o del sur global (BRICS) y a la participación de sus empresas de obra pública. Como señala el think tank American Enterprise Institute, China ha sido un actor crediticio fundamental para América Latina en la última década, con préstamos que superan los 140,000 millones de dólares, muchos de ellos destinados a infraestructura.
  3. La Necesidad Imperante de Colombia: El Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 y estudios del Departamento Nacional de Planeación (DNP) destacan la imperiosa necesidad de reducir los costos logísticos y conectar los centros de producción con los puertos. La reindustrialización y el fortalecimiento de la agroindustria de exportación requieren de un transporte de carga masivo, confiable y barato, que solo el ferrocarril puede proporcionar de manera óptima.
  4. La Sintonía con la Transición Energética Global: El enfoque chino, alineado con la tendencia global, ahora prioriza proyectos “verdes”. Esto coincide con el potencial de Colombia en energías renovables (eólica en La Guajira, solar en el Caribe y Orinoquía). Un sistema ferroviario eléctrico nacional podría ser alimentado por esta nueva matriz, creando un círculo virtuoso de sostenibilidad.

Con base en estos factores objetivos la participación de China en infraestructura de transporte en Colombia ha crecido de forma sostenida en los últimos diez años, tanto a través de contratos de concesiones, de construcción así como de asociaciones en fases de diseño y operación. Este involucramiento se alinea con una estrategia más amplia de diplomacia de infraestructura por parte de China en América Latina, con el fin de facilitar flujos logísticos globales, fortalecer redes regionales y proyectar influencia económica.

En Colombia, estos esfuerzos se han traducido en:

  • Participación en proyectos clave: China ha intervenido directamente en la ejecución o financiación de obras de gran escala como la Concesión Autopista Mar 2, el Puerto de Buenaventura, la Primera Línea del Metro de Bogotá (a través del consorcio liderado por China Harbour Engineering Company), el Regiotram de Occidente y la Línea Calle 80 del Metro de Medellín.
  • Cambio de rol: El gobierno colombiano ha ofrecido a empresas chinas actuar como estructuradores integrales de proyectos, lo que implica no solo su ejecución, sino también su planificación, modelamiento financiero y gestión ambiental.
  • Proyectos emergentes de interés: Entre los proyectos con posibilidad de participación china figuran la Segunda y Tercera Líneas del Metro de Bogotá, el Regiotram del Norte (o Ferrocarril de Zipaquirá), el Tren de Cercanías del Valle del Cauca, El Ferrocarril del Caribe, así como varios corredores de carga.
  • Plan maestro ferroviario y Plan Maestro de transporte intermodal 2021 – 2051: Las propuestas se alinean con el Plan Maestro Ferroviario Nacional y PMTI 2021 – 2051, que buscan articular vías regionales de carga y pasajeros con ejes logísticos de exportación, particularmente hacia la Cuenca del Pacífico.
  • Inversión potencial: En los últimos documentos presentados por el Ministerio de Transporte en noviembre de 2025 se estima que el conjunto de proyectos ferroviarios representa una inversión superior a los COP 293 billones (USD 73.2 mil millones) en los próximos quinquenios.

Esta participación no debe entenderse como financiamiento directo, sino como una forma de inversión productiva y transferencia de conocimiento, donde empresas chinas podrán aportar experiencia técnica, eficiencia constructiva y tecnología aplicada.

  1. Panorama del Sector Ferroviario Colombiano y Estado del Arte de Proyectos

El sector ferroviario colombiano en las últimas décadas ha estado rezagado frente a otras formas de transporte que preferencialmente se basaban en una matriz con combustibles fósiles. Mientras países como Brasil, México o Chile han reactivado vías férreas para carga y pasajeros, Colombia depende en gran medida del transporte terrestre por carretera, con altos costos logísticos, emisiones elevadas y vulnerabilidad climática.

En este contexto, los esfuerzos recientes apuntan tanto a reactivar, como a construir una red férrea moderna y eficiente como columna vertebral del transporte intermodal nacional. El Plan Maestro Ferroviario plantea corredores estratégicos que interconecten centros productivos, zonas minero-energéticas y puertos clave, tanto en el Caribe como en el Pacífico.

Los principales proyectos priorizados incluyen:

  • Corredores de pasajeros urbanos y suburbanos (Bogotá, Medellín, Cali, Cundinamarca).
  • Corredores de carga de interés estratégico, como Buenaventura–Palmira, Yumbo – Caimalito, Villavicencio–Puerto Gaitán, Bogotá – Barrancabermeja y Belencito–Bogotá.
  • Interconexión regional para la cuenca del Pacífico y la Orinoquía.
  • Interconexión bioceánica entre el pacifico y el caribe chocoano.

La participación de empresas chinas puede contribuir no solo a la ejecución de estas obras, sino también a su formulación en términos de ingeniería ferroviaria, electrificación, trazado eficiente, y articulación con el desarrollo urbano e interurbano.

  1. Aportes de la Experiencia China: Lecciones Locales e Internacionales

La experiencia china en infraestructura ferroviaria se destaca por su capacidad de escalar proyectos complejos, integrar tecnologías de punta y reducir los tiempos de construcción. En el plano internacional, China ha ejecutado ferrocarriles emblemáticos como:

  • Adis Abeba – Djibouti: primer ferrocarril electrificado transnacional en África, facilitando exportaciones desde el centro industrial etíope.
  • Indonesia (Jakarta-Bandung): tren de alta velocidad que ha dinamizado la industria local en torno a la infraestructura.
  • Perú: participación en el puerto de Chancay y proyectos de interconexión ferroviaria hacia los centros de producción minera en el interior del país.

En Colombia, los proyectos con participación china han mostrado eficiencia en términos de cronogramas y costos, aunque también plantean desafíos en adaptación normativa y articulación institucional. La clave será trasladar estas capacidades técnicas al contexto local con mecanismos que garanticen transparencia, sostenibilidad y transferencia de conocimiento.

Adicionalmente, la forma en que empresas chinas han logrado estructurar proyectos integrales (desde la planificación hasta la operación) permite prever impactos positivos en Colombia en al menos cuatro ámbitos:

  1. Reducción de tiempos de ejecución: como en el caso del Metro de Bogotá, cuya adjudicación y avance de obra han mostrado agilidad administrativa.
  2. Transferencia de tecnología ferroviaria: especialmente en electrificación, material rodante, y sistemas inteligentes de control.
  3. Eficiencia de costos: gracias a economías de escala y capacidad constructiva demostrada en mercados emergentes.
  4. Integración territorial y desarrollo urbano: como evidencian proyectos internacionales, donde las estaciones ferroviarias junto con puertos secos o marítimos se convierten en polos de crecimiento económico y ordenamiento territorial.

Estas fortalezas, si se canalizan correctamente mediante una política pública proactiva y un marco institucional fortalecido, pueden ser replicables en el contexto colombiano y contribuir a cerrar las brechas históricas en infraestructura ferroviaria.

  1. Retos, Recomendaciones y Perspectivas de Largo Plazo

La consolidación de una red ferroviaria moderna en Colombia con participación china enfrenta varios retos estructurales:

  • Diseño técnico-financiero robusto: estructuración adecuada que integre evaluaciones ambientales, impacto social y modelos de negocio sostenibles.
  • Capacidad institucional: fortalecimiento de las entidades públicas para negociar, supervisar y dialogar con actores internacionales complejos, con la creación de una Autoridad Nacional Férrea.
  • Estabilidad normativa: garantizar una política de estado que incluya normatividad técnica, planeación adecuada y seguridad jurídica para inversiones a 30 o 60 años.
  • Coordinación multinivel: alinear agendas de desarrollo nacional, departamentales y municipales en torno a los proyectos.
  • Generación de valor agregado: impulsar la participación de proveedores nacionales, centros de investigación y transferencia de tecnología. Priorizar proyectos que desarrollen nuevas capacidades productivas integrando el país con la cuenca del Pacifico.


Conclusión:

El desarrollo ferroviario es una oportunidad estratégica para el crecimiento económico, la competitividad logística, la transición energética, la integración territorial de Colombia tanto interna como con el mundo. La experiencia china, tanto local como internacional, representa una palanca de transformación estructural. Si se articula como una política de estado con visión estratégica, institucionalidad fuerte y una apuesta de largo plazo, esta cooperación puede marcar un hito en la historia de la infraestructura colombiana.

Héctor Salazar
Ingeniero con Ph.D. en Túneles Viales y Ferroviarios del Instituto MADI de Moscú. CEO de Grupo Geoandina desde 2010, con experiencia en geotecnia, túneles y obras subterráneas en Colombia y en proyectos internacionales, incluida la colaboración técnica con empresas y especialistas chinos en infraestructura de gran escala. Miembro de la Junta Directiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI). Profesor de maestría en la Pontificia Universidad Javeriana y en la Universidad Militar Nueva Granada.